GabrieldeSotomayor
Poeta recién llegado
Grita que es un dominio el futuro que se pierde,
allá descansas y hay lágrimas de plástico.
Al olvido son las voces y un reloj mágico.
(ahora no lo entiendo y es demasiado tarde).
Duerme, sueña y muere; y en tu sueño no la omitas.
Besa el veneno que tus lágrimas van a oxidar.
Entrégame tus recuerdos, que sin cuerpo no los necesitas.
(y más allá omítela, háblale despacio, que puede despertar).
Manos de hojalata que no nacen de tus manos
que esta noche nace del barro la mujer soñada.
Dibujan estas manos de noche en garabatos,
unos ojos que no gritan que no es olvidada.
Y cuando me desvisto para quedarme contigo
entre el ojo sólo veo el cuerpo desnudo
y entre el cuero de papel el constante castigo
me recuerda que la silueta no es del mundo.
(En recuerdo a Carmen, una mujer de cristal. Tu hijo no te olvida).
allá descansas y hay lágrimas de plástico.
Al olvido son las voces y un reloj mágico.
(ahora no lo entiendo y es demasiado tarde).
Duerme, sueña y muere; y en tu sueño no la omitas.
Besa el veneno que tus lágrimas van a oxidar.
Entrégame tus recuerdos, que sin cuerpo no los necesitas.
(y más allá omítela, háblale despacio, que puede despertar).
Manos de hojalata que no nacen de tus manos
que esta noche nace del barro la mujer soñada.
Dibujan estas manos de noche en garabatos,
unos ojos que no gritan que no es olvidada.
Y cuando me desvisto para quedarme contigo
entre el ojo sólo veo el cuerpo desnudo
y entre el cuero de papel el constante castigo
me recuerda que la silueta no es del mundo.
(En recuerdo a Carmen, una mujer de cristal. Tu hijo no te olvida).