Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Sonetismo
La fuerza que me empuja y que me aprieta,
el ímpetu que lleva todo ser,
me absorbe cuando el vaso se revienta,
y rompe el huracán por no perder.
Un mar de sensaciones nos alerta
del humo que nos llega sin querer,
dejando fumarolas, negra beta,
cuando nos arde al mínimo poder.
Como yo explico cinco al sin perdón
y a la cuarta es el límite que aguanto,
no puedo detener el arrebato,
que lleva a la batalla con tesón,
para vencer no al uno, sino a tanto
que tenga el altavoz que yo no acato.
La fuerza que me empuja y que me aprieta,
el ímpetu que lleva todo ser,
me absorbe cuando el vaso se revienta,
y rompe el huracán por no perder.
Un mar de sensaciones nos alerta
del humo que nos llega sin querer,
dejando fumarolas, negra beta,
cuando nos arde al mínimo poder.
Como yo explico cinco al sin perdón
y a la cuarta es el límite que aguanto,
no puedo detener el arrebato,
que lleva a la batalla con tesón,
para vencer no al uno, sino a tanto
que tenga el altavoz que yo no acato.