Dark_Fairy
Poeta que considera el portal su segunda casa
No en mi sueño no
tenía llagas, ni la
piel escamada, y
mi rostro era
glorioso con una
sonrisa angelada.
Soñé que tenía
las manos blancas
!adiós piel nauséabunda
llena de polillas y
efímeras! que mi cabello
era largo con brillo
celestial, mi cuerpo
hermoso, de venus
soñé que había dejado
la cueva, la apestosa
cueva que es mi hogar.
Y que paseaba en
paisajes hermosos
sombríos, con rosas
de sangre, con viento
de invierno, y que
en mis ojos se veían
unos cristales maravillosos
que platicaba con las
gotas de la lluvia de
perlas, que andaba en
campos de un atardecer
majestuoso.
Soñé, que era bella
imponente, alada
con uñas de diamante
y pestañas largas, que
no tenía quemadas, ni
gangrena en las heridas
!que podía besarte
y no te repugnaba.
Y que tenía un vestido
negro, negro con rojo
y encajes en las mangas
con el cual mi piel tan
tersa resaltaba, donde
no había que taparse
por temor a que me vieran
las marcas.
Pero se esfumó
se desvaneció por
las piedras en las paredes
de mi guarida, y desperté
con el terrible sol en mis
espaldas, destacando mi
deplorable condición
con mugre y cabellos
llenos de escupidas
con manos duras y uñas
salidas.
Con el rostro que un leproso
dejó en el camino, con los
ojos infectados de muerte
con bolsas como ropa
sin los labios, con los
que te he besado en sueños
como ese.
!No!, no ando en bosques
de neblina, esperando
una visita, no tengo
rosas que tengan en
vez de rocío gotas hermosas
de tu sangre brillante, ni vestidos
negros con encajes, nada de eso
solo una constitución atroz
una voz que estremece de miedo
un amor muerto, hecho ceniza
hecho nada, soñé que era bella
que me amabas, soñé, soñé que
me poseías, soñé tanto, con algo
que no se me concedío a mi
deseos inconclusos de una
época distante.....
Y los cuervos solamente
los cuervos serán siempre
mis oscuros, diábolicos amantes.
tenía llagas, ni la
piel escamada, y
mi rostro era
glorioso con una
sonrisa angelada.
Soñé que tenía
las manos blancas
!adiós piel nauséabunda
llena de polillas y
efímeras! que mi cabello
era largo con brillo
celestial, mi cuerpo
hermoso, de venus
soñé que había dejado
la cueva, la apestosa
cueva que es mi hogar.
Y que paseaba en
paisajes hermosos
sombríos, con rosas
de sangre, con viento
de invierno, y que
en mis ojos se veían
unos cristales maravillosos
que platicaba con las
gotas de la lluvia de
perlas, que andaba en
campos de un atardecer
majestuoso.
Soñé, que era bella
imponente, alada
con uñas de diamante
y pestañas largas, que
no tenía quemadas, ni
gangrena en las heridas
!que podía besarte
y no te repugnaba.
Y que tenía un vestido
negro, negro con rojo
y encajes en las mangas
con el cual mi piel tan
tersa resaltaba, donde
no había que taparse
por temor a que me vieran
las marcas.
Pero se esfumó
se desvaneció por
las piedras en las paredes
de mi guarida, y desperté
con el terrible sol en mis
espaldas, destacando mi
deplorable condición
con mugre y cabellos
llenos de escupidas
con manos duras y uñas
salidas.
Con el rostro que un leproso
dejó en el camino, con los
ojos infectados de muerte
con bolsas como ropa
sin los labios, con los
que te he besado en sueños
como ese.
!No!, no ando en bosques
de neblina, esperando
una visita, no tengo
rosas que tengan en
vez de rocío gotas hermosas
de tu sangre brillante, ni vestidos
negros con encajes, nada de eso
solo una constitución atroz
una voz que estremece de miedo
un amor muerto, hecho ceniza
hecho nada, soñé que era bella
que me amabas, soñé, soñé que
me poseías, soñé tanto, con algo
que no se me concedío a mi
deseos inconclusos de una
época distante.....
Y los cuervos solamente
los cuervos serán siempre
mis oscuros, diábolicos amantes.