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SOÑANDO CON AARÓN LOFTIN, poema de OSCAR PORTELA

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Poeta recién llegado
SOÑANDO con AARÓN LOFTIN,
poema de OSCAR PORTELA

Y si mañana el ominoso cuervo en mi ventana
La oración pronunciara, nunca más. Ay, no tendré
Ya lagrimas para llorar por mí sobre este cuerpo
Aún caliente, vacía habitación no suficientemente
Amada por mi mísmo y olvidada y lacrada por las
Memorias que ocultas en el ambivalente espacio
Del olvido: pues de mi mismo – de lo que fui –
Olvidado pervivo como la sombra de una sombra,
Y ya mi corazón no se ilumina con la luz del
Relámpago, ni el trueno hace temblar mi corazón,
Ni las lluvias y el viento se hacen conmigo como
Las furias que fueron en la edad de la sangre y el
Eros, que ponían paisajes ante mis ojos mientras
Ardía la sangre en el caldero de las brujas y solo
En los sueños caía en los precipicios de la pasión
O volaba hacia ti mientras ardían las arterias y
La muerte era vida y mas vida cuando lo imaginado
Apenas de mi se apoderaba, con la fuerza de una
Magia implacable y yo, solo a veces, correspondía
Jugando con el arcano de la vida, medroso, Ay,
Pués solo ahora fustigo con imágenes el pecado de no
Haber sido feliz por temor quizá a la moneda falsa,
Pero cuando contemplo tú cuerpo desnudo bajo
La lluvia, la exultación de la temida música y borro
Con la imaginería de mis manos los olvidos presentes
En el desnudo abismo de la belleza que se yergue como
Promesa de una felicidad eterna, se que “cometí el peor
De los pecados, no ser feliz”. Y en esta soledad
Contemplo como un Dios dispuso de las medidas
Áureas para que los poetas las cantemos y nos
Entreguemos al destierro del amor sin otro destino
Que ser unos ¡el sueño- el sueño eterno que no terminará
Jamás aunque de delicias esté hecha la noche
En el que todo pacto será sellado con la sangre
De las bocas humedecidas por las tormentas
Del deseo. ¿O eres la burla del mortal condenado
A tormentos y tu la ardiente hoguera que purifica
Los pecados con el ahogo del no más, Aarón Loftin?
Tan bello tu que ningún Praxisteles te imaginó en sus
Duras batallas con las formas: ¿que hechiceros
Dibujaron las formas que hacen música al bajar
De tus hombros a tu fina cintura? ¿Y tus manos capaces
De bendecir al mundo tomándolo entre ellas?
Tus caderas son las rutas de remotas estrellas y
Hacia ti, hacia tu carne de cordero y demonio, viajan las estrellan.
Todos los adjetivos del idioma y el deseo, el deseo
De pronunciarte Aarón, mientras mi boca sigue la
Fina linea de tus dulces caderas no existen ya. Un espejismo eres
Que hiere y que redime: un Dios viviente que nos
Recuerda que la vida en solo una promesa no cumplida.
Mientras te miro, el asombro sembrado de deseos
Convierte en ofertorio nuestra pasión sin límites:
Eres el Dios que da, la potestad que otorga y que perdona.
Beso tus pies, tus piernas, subo con infinito celo
Las escaleras de la blanca espuma de tu piel hasta
Tu púber sexo y continuo hasta el plexo donde las
Lanzas se estrellaban sin mancillar tu carne, hasta
Llegar a la fuente sagrada de tu boca, y aquí la eternidad
Es flor de Loto, hasta llegar hasta tu frente, frontispicio
De un templo coronado de rizos, Oh fontana
De que mana toda gracia, toda belleza que es sello
De eternidad y aurora que nos promete entre gemido y
Gozo la eternidad de ser nuevamente formas leudadas
Por Deseos en los que no habrá pecados, porque el mas vivir
Ceñido a tu cintura es redención de todo cuando tu
Con tus manos acaricias mi cuerpo y soy nuevamente
La estrella que tenia en las manos y la plegaria absorta
De ser mientras el agua me transforma y ya no se quien
Soy sino un grito, un espasmo, y giro sobre mi
Bendiciendo tu cuerpo en los espejos de tus ojos.
 
RECONOCIMIENTO.
El poeta Oscar Portela presentó su libro en el Club del Progreso en Buenos Aires.
En los altos del histórico Club del Progreso -donde se parieron presidencias y cayó muerto Alem- el poeta Oscar Portela presentó su libro Claroscuro, con prólogo de Graciela Maturo.
El acto contó con la adhesión de EL LIBERTADOR, la revista Comunas del Litoral y la Casa de Corrientes. Declarado de Interés Cultural por la Cámara de Diputados de la Nación y distinguido por la Legislatura de Corrientes, la trayectoria de Portela fue exaltada con elogios que no escatimaron en escalarlo a la categoría de: sublime. Se materializó con una plaqueta de la diputada Cecilia Lugo y medallas recordatorias, entregadas por Enrique Acuña, Francisco González Cabañas y Marta Chemmes, bajo la luminosa magia de la amistad.

Se refirieron al poemario y a la fecunda obra del autor nacido en Loreto, el escritor Luis Benítez, Beatriz Schaffer Peña, el santafesino César Bisso, el diputado provincial Agustín Portela, el escritor y embajador Abel Posse y quien se desempeñó como titular de la Embajada Argentina en París, Juan Archibaldo Lanús.
La calidad de las exposiciones exhibió el relevante espacio que se le reconoce a Portela en ese ámbito de excelencia. Posse lo calificó como uno de los más grandes poetas vivos "…su poética íntima, es alto y profundo su canto fuerte que ante el brillo y la gravedad eligió ésta". Lanús ponderó "la vocación del saber y su compromiso ético, viviendo a veces como un exiliado en su tierra. Demiurgo de la noche y trovador del día…". Conceptos que no se regalan y acreditan la espesura de la obra porteliana, que los recibió con modestia y sus ojos asombrados, nublados por recuerdos de dolores y sueños, por la gratitud hacia sus amigos que mencionó con emoción en una extensa nómina encabezada por Ricardo Mosquera Eastman, Luisa Mercedes Levinson, Alicia Ortiz, Sigfrido Radaelli, Abelardo Arias, Daniel Chirom -compilador de la generación del '70- y otros que injustamente omito, pero Portela atesora en su corazón, palpitante detrás de su elegante etiqueta.
 
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