Chepeleon Arguello
Poeta veterano en el Portal
SOMOS
Y somos cómplices, bella criatura,
de los ecos erráticos en la noche impura.
Prófugos amorales desnudos de toda culpa mortal.
Amantes en la imparcialidad que se dibuja o se percibe
en la pupila del tiempo.
Conspiradores crónicos
ante sus ojos frívolos de envidia.
Criminales asesinos de falsas promesas.
Acérrimos enemigos de la preciosa rutina.
Clandestinas criaturas de la luz y el silencio.
Trovadores del verbo en la pasión
y sus conjugaciones arcanas.
Adictos noctámbulos;
la profundidad de nuestros cuerpos,
en busca del orgasmo cósmico
será la meta alcanzada.
Impúdicos exploradores
en busca del rubor en la piel
que nos viste la noche.
Mi simple desnudez ante la tuya,
sin la vergüenza atrapada en los ojos primerizos.
En una troqué buscamos la pasión como premio.
Con mis secretos erectos me impongo
para ser desvelados por tu sexo.
Ante tu bella y sublime imperfección de mujer,
las alas de Ángeles caídos cesaron vuelo e hicieron
llorar al tiempo en el mutismo de está era.
En la tibieza y la anticipación,
mi lengua de hombre sorbe tus muslos
descifra la santa combinación:
la brevedad de un espasmo, mi virilidad intacta
debatiéndose en tu diabólica pasión.
Extasiado el tacto
te busco en la mortal caricia
que se extiende y termina en un beso.
Maniáticos enemigos del hastió de los cuerpos,
conspiradores eternos,
rodeados de horas suicidas en el desgano de la piel.
Sádicos amantes, somos Vos y Yo, en busca de la calma
que asemeja un solo corazón latiendo unísono.
Y somos cómplices, bella criatura,
de los ecos erráticos en la noche impura.
Prófugos amorales desnudos de toda culpa mortal.
Amantes en la imparcialidad que se dibuja o se percibe
en la pupila del tiempo.
Conspiradores crónicos
ante sus ojos frívolos de envidia.
Criminales asesinos de falsas promesas.
Acérrimos enemigos de la preciosa rutina.
Clandestinas criaturas de la luz y el silencio.
Trovadores del verbo en la pasión
y sus conjugaciones arcanas.
Adictos noctámbulos;
la profundidad de nuestros cuerpos,
en busca del orgasmo cósmico
será la meta alcanzada.
Impúdicos exploradores
en busca del rubor en la piel
que nos viste la noche.
Mi simple desnudez ante la tuya,
sin la vergüenza atrapada en los ojos primerizos.
En una troqué buscamos la pasión como premio.
Con mis secretos erectos me impongo
para ser desvelados por tu sexo.
Ante tu bella y sublime imperfección de mujer,
las alas de Ángeles caídos cesaron vuelo e hicieron
llorar al tiempo en el mutismo de está era.
En la tibieza y la anticipación,
mi lengua de hombre sorbe tus muslos
descifra la santa combinación:
la brevedad de un espasmo, mi virilidad intacta
debatiéndose en tu diabólica pasión.
Extasiado el tacto
te busco en la mortal caricia
que se extiende y termina en un beso.
Maniáticos enemigos del hastió de los cuerpos,
conspiradores eternos,
rodeados de horas suicidas en el desgano de la piel.
Sádicos amantes, somos Vos y Yo, en busca de la calma
que asemeja un solo corazón latiendo unísono.
Última edición: