IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
La humanidad necesita experimentar,
porque su curiosidad nunca les llena,
la dualidad tiene un solo rostro
cuando las desgracias se adueñan,
de cada cielo,
de cada suelo embrutecido,
cuando nos vuelven a todos
participes y observadores,
las fantasías más puras
se encuentran fuera del cuerpo,
donde las garras de la muerte no llegan,
donde las fauces de la vida nos cobijan
como sentires eternos,
de amores que trascienden realidades,
aún las tormentas nos secarán,
entre universos de caótica energía,
aún sus rayos cegarán a todo dios,
porque no hay cielo que abarque
tanto suelo por explorar,
como vuelo de creador,
limitándose por su propio tiempo,
porque no hay suelo habitable,
entre enjambres que se devoran entre sí,
no habrá vida si hay muerte,
por más que la esperanza
teja sus cimientos con sabiduría,
nuestra última reflexión,
es hacernos reconocer
nuestra verdadera miseria,
que somos mentiras,
que somos dolor.
porque su curiosidad nunca les llena,
la dualidad tiene un solo rostro
cuando las desgracias se adueñan,
de cada cielo,
de cada suelo embrutecido,
cuando nos vuelven a todos
participes y observadores,
las fantasías más puras
se encuentran fuera del cuerpo,
donde las garras de la muerte no llegan,
donde las fauces de la vida nos cobijan
como sentires eternos,
de amores que trascienden realidades,
aún las tormentas nos secarán,
entre universos de caótica energía,
aún sus rayos cegarán a todo dios,
porque no hay cielo que abarque
tanto suelo por explorar,
como vuelo de creador,
limitándose por su propio tiempo,
porque no hay suelo habitable,
entre enjambres que se devoran entre sí,
no habrá vida si hay muerte,
por más que la esperanza
teja sus cimientos con sabiduría,
nuestra última reflexión,
es hacernos reconocer
nuestra verdadera miseria,
que somos mentiras,
que somos dolor.