El gato de Schrodinger
Poeta recién llegado
Somos de las personas cuyo tiempo exclusivo nos es dado en el aquí y el ahora.
Somos de quienes acogen nuestros minutos, y los atesoran como joyas.
Pertenecemos de ahí donde nos llaman, nos buscan, nos dedican tiempo; sentimientos.
Pertenecemos a quien nos busca, y nos conquista; aún cuando nos tiene.
El amor no puede ser un ramo de caprichos fugaces que aparecen en un instante del espacio-tiempo.
No puede ser la sensación de incertidumbre que produce la inseguridad del que dice querernos.
Somos así, el futuro materializado en el presente de una persona que sabe que somos; seremos.
El amor que se demuestra con acciones palpables, pesa que aquel que se sumerge en una vacía retórica.
Somos de quienes acogen nuestros minutos, y los atesoran como joyas.
Pertenecemos de ahí donde nos llaman, nos buscan, nos dedican tiempo; sentimientos.
Pertenecemos a quien nos busca, y nos conquista; aún cuando nos tiene.
El amor no puede ser un ramo de caprichos fugaces que aparecen en un instante del espacio-tiempo.
No puede ser la sensación de incertidumbre que produce la inseguridad del que dice querernos.
Somos así, el futuro materializado en el presente de una persona que sabe que somos; seremos.
El amor que se demuestra con acciones palpables, pesa que aquel que se sumerge en una vacía retórica.