Sebastian Embruja Sueños
Poeta recién llegado
Contra el caos natural
eternamente está aplastada
mi debilitada razón.
¡Ahí aparece el animal!
Nada puede la memoria,
ni el deseo de la muerte,
ni el hartazgo de la carne.
Tiempo inerte,
sangre triste
sin anhelo.
Este deshecho de hueso
entre vísceras
con un alma sucia de apego;
de oscuridad...
De una esclavitud de maldad.
Aquí finó mi corazón
y mi infancia.
¡Aquí murió!
Mis sueños ahora están hechos
con las sombras del Tártaro;
y bucean en la laguna estigia
este condenado sábado.
eternamente está aplastada
mi debilitada razón.
¡Ahí aparece el animal!
Nada puede la memoria,
ni el deseo de la muerte,
ni el hartazgo de la carne.
Tiempo inerte,
sangre triste
sin anhelo.
Este deshecho de hueso
entre vísceras
con un alma sucia de apego;
de oscuridad...
De una esclavitud de maldad.
Aquí finó mi corazón
y mi infancia.
¡Aquí murió!
Mis sueños ahora están hechos
con las sombras del Tártaro;
y bucean en la laguna estigia
este condenado sábado.