Quiero ir a un sitio tranquilo, donde haya césped verde, donde se huela a humedad, en medio de la nada, en un pequeño pueblo. Necesito sentir la conexión con la naturaleza; acostarme sobre la hierba húmeda, cerrar los ojos y oír esa musiquita que suena en mi cabeza. Desconectar de todo. Ir andando por el denso bosque lentamente, fijándome en todo lo que hay a mi alrededor, cada detalle; detenerme un instante frente a un grueso árbol, darle un abrazo, dejarme embriagar por la plenitud del momento, el tacto suave, ese olor a lluvia...Reanudar el paso, girar la cabeza hacia arriba y notar en el rostro los suaves rayos del sol filtrados entre las ramas de los altos árboles; detenerse de nuevo, y sentir cada segundo.