Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
SÓLO UN GUERREO CELTA.
Mí lucha como guerreo
no será una lucha para ser alabada,
no saldré en los libros de historia
y cuando muera, mi recuerdo,
morirá conmigo en el nicho del olvido
No es placer, ni venganza si quiera,
es la necesidad de destrucción de ese mundo,
que se alza en lo oscuro, más alto
que el vuelo de vuestros dragones,
mas bajo que el rectar de mil cuerpos mutilados.
Estaré allí en vuestros submundos
dejareis de ser por fin pesadilla,
seré vuestro implacable verdugo
que acabara con vuestros sueños negros.
Y cansado y semidesnudo
con el cuerpo cubierto de cicatrices,
sangrando por las heridas
producidas por vuestras bestias,
sólo harán que al sentirlas,
renazca con más crueldad y más fuerza .
Que se acerquen a sus dioses los vivos
y a sus diablos los muertos,
que clamen con voces roncas de truenos partidos
una misericordia, un imploro de final,
y que no me vean, ni me huelan
que no divisen mí silueta en el horizonte de sus miserias
porque cuando me vean, será lo último que contemplen.
Blandiré mí espada limpia en alto
y al ver su destello sabréis que he llegado,
se ocultara su brillo por el baño
de vuestra sangre negra y roja,
cubriendo bajo espasmos de muerte
todas las cúpulas de vuestras cavernas.
Preguntareis quien es aquel que no quiere ser
ni rey ni amo de ningún mundo,
ese ser tan despiadado que nubla
a lo más horrible jamás conocido.
No encontrareis ningún nombre
porque hombre tan temido y cruel
jamás ha sido bautizado.
Llamadme sólo guerreo celta
de las tierras altas del norte,
donde vosotras una vez disfrutasteis
seduciendo a lo más amado, a mí vida
en dama siniestra de vuestra noche,
por eso daré de comer al dolor que descompuso mí alma,
con vuestros corazones arrancados pero aun latientes.
Mí lucha como guerreo
no será una lucha para ser alabada,
no saldré en los libros de historia
y cuando muera, mi recuerdo,
morirá conmigo en el nicho del olvido
No es placer, ni venganza si quiera,
es la necesidad de destrucción de ese mundo,
que se alza en lo oscuro, más alto
que el vuelo de vuestros dragones,
mas bajo que el rectar de mil cuerpos mutilados.
Estaré allí en vuestros submundos
dejareis de ser por fin pesadilla,
seré vuestro implacable verdugo
que acabara con vuestros sueños negros.
Y cansado y semidesnudo
con el cuerpo cubierto de cicatrices,
sangrando por las heridas
producidas por vuestras bestias,
sólo harán que al sentirlas,
renazca con más crueldad y más fuerza .
Que se acerquen a sus dioses los vivos
y a sus diablos los muertos,
que clamen con voces roncas de truenos partidos
una misericordia, un imploro de final,
y que no me vean, ni me huelan
que no divisen mí silueta en el horizonte de sus miserias
porque cuando me vean, será lo último que contemplen.
Blandiré mí espada limpia en alto
y al ver su destello sabréis que he llegado,
se ocultara su brillo por el baño
de vuestra sangre negra y roja,
cubriendo bajo espasmos de muerte
todas las cúpulas de vuestras cavernas.
Preguntareis quien es aquel que no quiere ser
ni rey ni amo de ningún mundo,
ese ser tan despiadado que nubla
a lo más horrible jamás conocido.
No encontrareis ningún nombre
porque hombre tan temido y cruel
jamás ha sido bautizado.
Llamadme sólo guerreo celta
de las tierras altas del norte,
donde vosotras una vez disfrutasteis
seduciendo a lo más amado, a mí vida
en dama siniestra de vuestra noche,
por eso daré de comer al dolor que descompuso mí alma,
con vuestros corazones arrancados pero aun latientes.