Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: Es posible que esta función no esté disponible en algunos navegadores.
Soliloquio imprudente
He escrito mil poemas
inmortalizando mi miseria
en remolinos descendentes;
quizá haya desarrollado
cierta tolerancia para resistir
el azote que fue erosionando
cada sentimiento, tal vez
se hayan desintegrado por completo.
¿Habré vendido mi alma?
No creo que se pueda vender
un desértico espejismo que
proyecta lágrimas de cebolla
en cascadas invisibles.
¡Ah!, sulfúrica alegoría.
Vistes de sentimientos huecos
la cantera en la que mil obreros
tallan diariamente las estaciones
del más sangriento vía crucis.
¿Sería prudente sacrificar
todo lo que he conocido por
ser consorte de la verdad?
Cáncer que carcome a velocidades
inconmensurablemente impías
cualquier indicio de felicidad
(fragmentos ajenos a la realidad
que fueron robados a alguien más)
Debería derramar lágrimas para
explicar lo que hoy siento,
pero, en realidad, ¿siento?
Nacimientos, casamientos, funerales
y el semblante sigue incorruptible.
La vida está tocando a mi puerta
pero no quiero levantarme del sillón
me estoy fornicando a la indiferencia.