Ya no es como antes
Cuando apagada la vela
Iluminaba las horas cegándolas
Quitando el sueño a la memoria.
Ya no es egoísta
Cuando tomaba en sus manos heladas
Mi conciencia
Quitando las cortinas a mí silencio.
Ella, hermosa descolorida
Habitante del espacio sin materia
Novia del sordo
Amante de la lluvia.
Sabe amar y desear
Con pasión en su gusto
El ácido sabor añejado en mi alma.
Ella en su amargura
Aparece con la nada oscura
Acunándome en sus brazos
Cantándome baladas
Danzándome con su extraña hermosura.
Ella en su tristeza
Aparece deprimida en su quietud
Acostumbrada por su novio el silencio
Callando el leve gemido de la lluvia
Deseando hacerla inundar.
Su existencia o realidad
Se hace tangible quizás
En el humo de los cigarros-. Su edén.
Allí donde nos invita
A pensar en nada
Sólo a dejar de pensar.
Cuando apagada la vela
Iluminaba las horas cegándolas
Quitando el sueño a la memoria.
Ya no es egoísta
Cuando tomaba en sus manos heladas
Mi conciencia
Quitando las cortinas a mí silencio.
Ella, hermosa descolorida
Habitante del espacio sin materia
Novia del sordo
Amante de la lluvia.
Sabe amar y desear
Con pasión en su gusto
El ácido sabor añejado en mi alma.
Ella en su amargura
Aparece con la nada oscura
Acunándome en sus brazos
Cantándome baladas
Danzándome con su extraña hermosura.
Ella en su tristeza
Aparece deprimida en su quietud
Acostumbrada por su novio el silencio
Callando el leve gemido de la lluvia
Deseando hacerla inundar.
Su existencia o realidad
Se hace tangible quizás
En el humo de los cigarros-. Su edén.
Allí donde nos invita
A pensar en nada
Sólo a dejar de pensar.