miss_darkness
Poeta recién llegado
[Estaba sola, en esa escalofriante habitación totalmente blanca, cuando regresó...]
-Que tal...
-¿Quien és?
-Soy yo, denuevo...
-No, no puede ser... que haces aquí?!
-Tu sabes lo que quiero
-No! no! no lo sé, vete ya! me escucharán!
-Tienes miedo? Acaso me temes a mí?
-No, no... quizá... un poco...
-A mi no me puedes mentir, verdad? Sabes que me doy cuenta.
-Porfavor vete, creí que no regresarías!
-No te agrada que te visite como antes?
-No... tu me quitaste mi libertad! Hiciste que me mantuvieran en esta fría habitación, y yo no pude hacer nada, nada!
-Por favor, crees que fue mi culpa? No, no lo es, ellos son culpables, y tu lo sabes mejor que nadie.
-Ya! Basta! No me hables más! No vuelvas! por favor... te lo pido...
-No llores, sabes que puedes confiar en mí, y no me gusta verte llorar.
-.....¡¿Que es lo que quieres?! Dime...
-Solo quiero que vengas conmigo, si no quieres que esté aquí ven tú a mi paraiso.
-De que hablas? No! Tu no estás aqui, no estas aqui!
[Se acerca lentamente hasta estar ante mí, mis ojos lloran pero no sé si de miedo, alegría, dolor, u otra cosa... y aún me pregunto, ¿por que está aquí?... Toma mis manos y me mira a los ojos, oh su mirada, no se que puedo decir... mi mente está confundida!!]
-Se lo que piensas... no te preocupes, yo si te protegeré, no como las personas que te han encerrado aquí. Te esperaré, no temas.
-¿Que quie...
[No soltó mis manos, y me besó... y fue cuando otra voz interrumpió]
-Con quien hablas Dayana?
-Con... con... con nadie...
[Miré a mi alrededor, desapareció como todas esas vecez]
-Sabes que puedes confiar en mí verdad?, ¿que tienes ahí? ¿Quien te lo ha dado?
[En mis manos habia un objeto envuelto en tela]
-Me lo dio...
-Oh, Dayana, seca esas lágrimas, todo ya pasó, está muerto y lo sabes...
-Si... si...
[Se dio la vuelta y se fué, supongo que entendió que no le mostraría lo que sostenían mis manos, después de todo, nadie había entrado ahí, o si?...una vez sola, lo abrí... ¿Una navaja?
-Que tal...
-¿Quien és?
-Soy yo, denuevo...
-No, no puede ser... que haces aquí?!
-Tu sabes lo que quiero
-No! no! no lo sé, vete ya! me escucharán!
-Tienes miedo? Acaso me temes a mí?
-No, no... quizá... un poco...
-A mi no me puedes mentir, verdad? Sabes que me doy cuenta.
-Porfavor vete, creí que no regresarías!
-No te agrada que te visite como antes?
-No... tu me quitaste mi libertad! Hiciste que me mantuvieran en esta fría habitación, y yo no pude hacer nada, nada!
-Por favor, crees que fue mi culpa? No, no lo es, ellos son culpables, y tu lo sabes mejor que nadie.
-Ya! Basta! No me hables más! No vuelvas! por favor... te lo pido...
-No llores, sabes que puedes confiar en mí, y no me gusta verte llorar.
-.....¡¿Que es lo que quieres?! Dime...
-Solo quiero que vengas conmigo, si no quieres que esté aquí ven tú a mi paraiso.
-De que hablas? No! Tu no estás aqui, no estas aqui!
[Se acerca lentamente hasta estar ante mí, mis ojos lloran pero no sé si de miedo, alegría, dolor, u otra cosa... y aún me pregunto, ¿por que está aquí?... Toma mis manos y me mira a los ojos, oh su mirada, no se que puedo decir... mi mente está confundida!!]
-Se lo que piensas... no te preocupes, yo si te protegeré, no como las personas que te han encerrado aquí. Te esperaré, no temas.
-¿Que quie...
[No soltó mis manos, y me besó... y fue cuando otra voz interrumpió]
-Con quien hablas Dayana?
-Con... con... con nadie...
[Miré a mi alrededor, desapareció como todas esas vecez]
-Sabes que puedes confiar en mí verdad?, ¿que tienes ahí? ¿Quien te lo ha dado?
[En mis manos habia un objeto envuelto en tela]
-Me lo dio...
-Oh, Dayana, seca esas lágrimas, todo ya pasó, está muerto y lo sabes...
-Si... si...
[Se dio la vuelta y se fué, supongo que entendió que no le mostraría lo que sostenían mis manos, después de todo, nadie había entrado ahí, o si?...una vez sola, lo abrí... ¿Una navaja?