David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
Tu aliento, llama que entra por la boca
y quema mis entrañas y las cura,
buscando su consuelo en mi pecho.
Tu corazón, tu corazón carámbano,
tu corazón iceberg que se derrumba
Sobre el mío y lo hiere. Buscando consuelo
que no le llega porque no alcanza
mi firmamento escondido,
donde busca vida y placer,
donde busca mi herida de dolor
que se me clava cada vez que recuerdo
tu espina de amor, tus pájaros encarnados
que muestran los colmillos blancos
donde se funde mi desgracia.
Tu cuerpo, tu cuerpo extendido
que me absorbe y me hipnotiza,
me rebusca y me saca de mi cuerpo,
Porque busco consuelo
en estar con el tuyo.
y quema mis entrañas y las cura,
buscando su consuelo en mi pecho.
Tu corazón, tu corazón carámbano,
tu corazón iceberg que se derrumba
Sobre el mío y lo hiere. Buscando consuelo
que no le llega porque no alcanza
mi firmamento escondido,
donde busca vida y placer,
donde busca mi herida de dolor
que se me clava cada vez que recuerdo
tu espina de amor, tus pájaros encarnados
que muestran los colmillos blancos
donde se funde mi desgracia.
Tu cuerpo, tu cuerpo extendido
que me absorbe y me hipnotiza,
me rebusca y me saca de mi cuerpo,
Porque busco consuelo
en estar con el tuyo.
Última edición por un moderador: