Ansel Arenas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sobre los párpados del cielo...
Sobre los párpados del cielo,
una silueta conocida
me saluda,
antes de que se pierda
donde el camino de la luz
desaparece los espíritus,
le pregunto:
¿amiga Ismelda
porque se fue ligera
por el sendero sin regreso
dejando bártulos, afectos,
desafectos y amistades?
Sonríe y contesta
con su frase preferida
"que va ser" dejo muy poco,
solo me dolió
no despedirme de mi madre,
mis hijos, mis nietas,
mis perros y los suyos
y de mi cómplice de pláticas
eternas, mi amiga Mari,
por lo demás,
no me preocupo, solo le digo:
vigile en cada lluvia
al Zopilote, que en las ramas
del Guanacaste frente
a su casa, anuncia
al próximo finado.
Y eso hago,
por si me anuncia a mi
y ver si puedo
despedirme de los míos,
sin contratiempos
de pesares o secretos.
Sobre los párpados del cielo,
una silueta conocida
me saluda,
antes de que se pierda
donde el camino de la luz
desaparece los espíritus,
le pregunto:
¿amiga Ismelda
porque se fue ligera
por el sendero sin regreso
dejando bártulos, afectos,
desafectos y amistades?
Sonríe y contesta
con su frase preferida
"que va ser" dejo muy poco,
solo me dolió
no despedirme de mi madre,
mis hijos, mis nietas,
mis perros y los suyos
y de mi cómplice de pláticas
eternas, mi amiga Mari,
por lo demás,
no me preocupo, solo le digo:
vigile en cada lluvia
al Zopilote, que en las ramas
del Guanacaste frente
a su casa, anuncia
al próximo finado.
Y eso hago,
por si me anuncia a mi
y ver si puedo
despedirme de los míos,
sin contratiempos
de pesares o secretos.
