Gabro
Poeta recién llegado
Sino
El sol arde en una tarde gris,
que me quema por dentro,
expulsando mi centro.
Siento explotar frente a lo que veo.
Llenan mi cabeza hipócritas realidades,
cruel verdad que llena el silencio.
Donde quedaron los días felices,
esos donde el amor era un evangelio.
Destino falaz el que me revelas.
Sin piedad cercenaré tu recuerdo,
y esparciré al viento las cenizas de tus besos.
Congelaré tu aliento en mi pecho,
para arrancarlo inerte, pétreo.
Cegaré en mis ojos tu mirada,
y dejaré que tu sonrisa naufrague en el desierto.
Tus caricias, en vano, rozaron mi cuerpo
esparciendo lápidas sobre mi piel en duelo.
Y ahora que demuelo el castillo de mis sueños ,
en sus cimientos mi corazón encuentro.
Sino paradojal, eterno.
Él anhela tu regreso.
Gabro
[/SIZE]El sol arde en una tarde gris,
que me quema por dentro,
expulsando mi centro.
Siento explotar frente a lo que veo.
Llenan mi cabeza hipócritas realidades,
cruel verdad que llena el silencio.
Donde quedaron los días felices,
esos donde el amor era un evangelio.
Destino falaz el que me revelas.
Sin piedad cercenaré tu recuerdo,
y esparciré al viento las cenizas de tus besos.
Congelaré tu aliento en mi pecho,
para arrancarlo inerte, pétreo.
Cegaré en mis ojos tu mirada,
y dejaré que tu sonrisa naufrague en el desierto.
Tus caricias, en vano, rozaron mi cuerpo
esparciendo lápidas sobre mi piel en duelo.
Y ahora que demuelo el castillo de mis sueños ,
en sus cimientos mi corazón encuentro.
Sino paradojal, eterno.
Él anhela tu regreso.
Gabro