Nodame
Poeta recién llegado
Siniestra.
Con la piel vestida del dolor,
en tus ojos pétreos desaparecí.
Aquellos labios ardientes carmesí
que la vida robaron con un suspiro.
¿Quién encuentra las cadenas
del alma que simplemente perece?
Mi avaricia ferviente me estremece
la canción de tu corazón adolescente.
Mira mi sonrisa, espinas de rosal,
y mi cabello como tu sangre de rubí;
mi piel de mármol, ojos felinos.
Y tú, cantando romances ambiguos.
Tocando tu suave garganta de marfil,
suspirar tu cabello de ébano divino,
incitando tu pensamiento masculino.
Yo, acariciando siniestra tu epitafio.
Con la piel vestida del dolor,
en tus ojos pétreos desaparecí.
Aquellos labios ardientes carmesí
que la vida robaron con un suspiro.
¿Quién encuentra las cadenas
del alma que simplemente perece?
Mi avaricia ferviente me estremece
la canción de tu corazón adolescente.
Mira mi sonrisa, espinas de rosal,
y mi cabello como tu sangre de rubí;
mi piel de mármol, ojos felinos.
Y tú, cantando romances ambiguos.
Tocando tu suave garganta de marfil,
suspirar tu cabello de ébano divino,
incitando tu pensamiento masculino.
Yo, acariciando siniestra tu epitafio.