[center:12ae003563]La ira desenlaza en su represión,
eventual choque contra la cordura,
universo vuelto niebla,
razones hechas polvo,
sed de sangre que incita su cosecha...
Desvelada noche triste,
dibujando inertes ojos,
perdiendo errantes
a incoloros cielos.
Insípida mañana inadvertida,
destellos tenues
de oscuras sombras,
entumecidas manos al rocío,
coagulada sangre
que no lavará la culpa.
Centelleante brillo,
de asesina hoja,
sumisión macabra
de culposas nubes,
que contrastan sometidas,
reflejando opacas,
entre alevosos dedos.
Fulge iracundo río espeso,
sanguinolentas penumbras antepasadas,
gorgoteando sigilosas,
a la vaciedad del tiempo quieto.
Y pasan cual fantasmas,
recuerdos encriptados,
de aciagos tiempos.
Anacrónicos los pasos,
fosilizan huellas
en pasado indescifrable.
Ya no hay futuro,
los anhelos mutilados
a un funesto acto.
Cernidos los eones olvidados
al presente putrefacto,
necrosis de cordura
intoxicada en sangre.
Irreprimible ira cosechada,
muerte moliendo el hueso,
sangre escribe el verso,
culpa carga sin medida.
..Arrepentimiento...
Corroen las estrofas desvariadas,
una pena, rabia
y un millar de voces delatoras,
en silente noche vuelta día,
que aun se sume en sombras.
Carcomerán sin prisa las horas,
de culposas y siniestras albas venideras.
Demonios escondidos en paredes,
hablarán, mortificando con falacias
de suicidio, desesperanza y miedo.
Mientras la anchura de la tumba
entre baldíos suelos,
corromperá los sueños
y el rostro trashumante
de un espectro sin nombre,
atormentará con gritos
amedrentando el viento.
Persiguiendo por siempre
en soledad, la razón escasa
que va sin rumbo hacia el ocaso....
El homicida influjo,
pena,
cuando ya no hay vuelta atrás....[/[/center:12ae003563]
eventual choque contra la cordura,
universo vuelto niebla,
razones hechas polvo,
sed de sangre que incita su cosecha...
Desvelada noche triste,
dibujando inertes ojos,
perdiendo errantes
a incoloros cielos.
Insípida mañana inadvertida,
destellos tenues
de oscuras sombras,
entumecidas manos al rocío,
coagulada sangre
que no lavará la culpa.
Centelleante brillo,
de asesina hoja,
sumisión macabra
de culposas nubes,
que contrastan sometidas,
reflejando opacas,
entre alevosos dedos.
Fulge iracundo río espeso,
sanguinolentas penumbras antepasadas,
gorgoteando sigilosas,
a la vaciedad del tiempo quieto.
Y pasan cual fantasmas,
recuerdos encriptados,
de aciagos tiempos.
Anacrónicos los pasos,
fosilizan huellas
en pasado indescifrable.
Ya no hay futuro,
los anhelos mutilados
a un funesto acto.
Cernidos los eones olvidados
al presente putrefacto,
necrosis de cordura
intoxicada en sangre.
Irreprimible ira cosechada,
muerte moliendo el hueso,
sangre escribe el verso,
culpa carga sin medida.
..Arrepentimiento...
Corroen las estrofas desvariadas,
una pena, rabia
y un millar de voces delatoras,
en silente noche vuelta día,
que aun se sume en sombras.
Carcomerán sin prisa las horas,
de culposas y siniestras albas venideras.
Demonios escondidos en paredes,
hablarán, mortificando con falacias
de suicidio, desesperanza y miedo.
Mientras la anchura de la tumba
entre baldíos suelos,
corromperá los sueños
y el rostro trashumante
de un espectro sin nombre,
atormentará con gritos
amedrentando el viento.
Persiguiendo por siempre
en soledad, la razón escasa
que va sin rumbo hacia el ocaso....
El homicida influjo,
pena,
cuando ya no hay vuelta atrás....[/[/center:12ae003563]