Javier Lorenzo
Poeta recién llegado
Y si han de encarcelar
la posibilidad de sentir el brillo de tus ojos,
necesito al menos una razón,
y si he de privarme de ver la blancura de tu voz,
necesito al menos una coartada,
una excusa,
por lo menos una mentira,
aunque no me sirvan,
porque si vos no estás yo no estoy.
Y tu ausencia es una daga,
y esta herida es un abismo donde se pierde mi esperanza,
y si te deseo es claro que se trata de mi supervivencia,
si no estás no estoy,
y el acero de todos los silencios
es el frío en mis huesos que me despedaza,
increíbles son las vueltas del sol
alrededor de la tierra sin vos,
visión anticopérnica de lo que la sombra puede hacer en mí,
si no estás no estoy,
y si acaso estoy no soy yo,
llueve detrás de la ventana
donde una vez acuné una sonrisa
que debía conmover y cambiar el mundo,
y muy cerca de aquí
hay una caravana mortuoria
en memoria de tu caracol de melodías
que eran mías.
la posibilidad de sentir el brillo de tus ojos,
necesito al menos una razón,
y si he de privarme de ver la blancura de tu voz,
necesito al menos una coartada,
una excusa,
por lo menos una mentira,
aunque no me sirvan,
porque si vos no estás yo no estoy.
Y tu ausencia es una daga,
y esta herida es un abismo donde se pierde mi esperanza,
y si te deseo es claro que se trata de mi supervivencia,
si no estás no estoy,
y el acero de todos los silencios
es el frío en mis huesos que me despedaza,
increíbles son las vueltas del sol
alrededor de la tierra sin vos,
visión anticopérnica de lo que la sombra puede hacer en mí,
si no estás no estoy,
y si acaso estoy no soy yo,
llueve detrás de la ventana
donde una vez acuné una sonrisa
que debía conmover y cambiar el mundo,
y muy cerca de aquí
hay una caravana mortuoria
en memoria de tu caracol de melodías
que eran mías.