Nube Gris
Poeta recién llegado
Recipiente negro de mi amargura
Cálida brisa, tersa finura
Efigie eterna, suave escultura
Qué irreverente, causas ternura.
Qué desventajas ho dios eterno
Cuántas congojas me han despertado
Que si el infierno ha resucitado
Que si en la noche ya no hay lamentos
Y tu mi cruel estatua....
Que cara pones ante la niebla
Que se resbala entre tu estampa
Y se desliza entre tus piernas
Déjame muerte que no he vivido
la negra y sucia desaveniencia
Déjame parca que no he sufrido
Los desamores ni la inconciencia
Mas si es encargo llevar mi alma
Deja que vea los altos cielos
Dejame verte en mis desvelos
Deja mi mente ensimismada
Mi dulce muerte inesperada
Tranquila parca de mis lamentos
Llévate pronto mis sufrimientos
Llévame ágil e indetectada
Llévame al cielo del horizonte
Llévame al norte de mis inviernos
Llévame allá donde está Caronte
Llévame al fondo de tus avernos
Pero si acaso no presentases
Tu escueto cuerpo a mi presencia
Sin más coraje tengo paciencia
Si es que prometes que si llegases
Si me dislocas de los albores
Y de las flores me marchitases
Deja entonces mis capataces
Libren su espada por mis clamores
Mátame ahora que ya estoy muerto
Mata la aurora y el firmamento
Mata mis sueños... mi sufrimiento
Mata mi vida... matame lento.
Cálida brisa, tersa finura
Efigie eterna, suave escultura
Qué irreverente, causas ternura.
Qué desventajas ho dios eterno
Cuántas congojas me han despertado
Que si el infierno ha resucitado
Que si en la noche ya no hay lamentos
Y tu mi cruel estatua....
Que cara pones ante la niebla
Que se resbala entre tu estampa
Y se desliza entre tus piernas
Déjame muerte que no he vivido
la negra y sucia desaveniencia
Déjame parca que no he sufrido
Los desamores ni la inconciencia
Mas si es encargo llevar mi alma
Deja que vea los altos cielos
Dejame verte en mis desvelos
Deja mi mente ensimismada
Mi dulce muerte inesperada
Tranquila parca de mis lamentos
Llévate pronto mis sufrimientos
Llévame ágil e indetectada
Llévame al cielo del horizonte
Llévame al norte de mis inviernos
Llévame allá donde está Caronte
Llévame al fondo de tus avernos
Pero si acaso no presentases
Tu escueto cuerpo a mi presencia
Sin más coraje tengo paciencia
Si es que prometes que si llegases
Si me dislocas de los albores
Y de las flores me marchitases
Deja entonces mis capataces
Libren su espada por mis clamores
Mátame ahora que ya estoy muerto
Mata la aurora y el firmamento
Mata mis sueños... mi sufrimiento
Mata mi vida... matame lento.