Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Me invades tristeza y me agotas.
La voz se me escurre en racimos de lágrimas.
El día me oculta su luz milagrosa
y todo está oscuro y silencio, sin aves.
La lengua se tuerce y su canto perece.
La voz del pasado se atrofia y recula
y no hallo resquicio que apoye mi pena.
Me saben amargas las voces del tiempo.
La vida se quiebra y el rostro refleja
la piel de los años, tan seca, tan magra.
Espejo sin brillos, sin voces, sin ecos.