IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Fluctuaciones de universos álmicos,
deslizándose
por los umbrales de la eternidad,
condensándose la vida,
como milagro del tiempo,
como la locura y la existencia,
como la decencia en la muerte,
corrupto mi corazón,
que me percibe diferente,
condenados mis ojos,
por esclarecer lo inentendible,
aún quiere mi vista oscuridad,
para hablarle a cada sombra,
en el lenguaje de la belleza,
anatomía de la pulcra humildad,
prudencia maldita
para el que goce de su malicia,
si es que cada ser la posee,
si es que cada promesa fue error,
si es que la belleza no se puede intuir,
permitir que nuestro espacio nos devore,
nos condene bajo el último firmamento,
a ese cielo le susurramos,
más perfecto que luz infinita,
que colores inimaginables,
luna indómita,
estrellas entre marea sideral,
en nuestro ser
oscilan milenios,
erosionando la silueta
de la divina humanidad.
deslizándose
por los umbrales de la eternidad,
condensándose la vida,
como milagro del tiempo,
como la locura y la existencia,
como la decencia en la muerte,
corrupto mi corazón,
que me percibe diferente,
condenados mis ojos,
por esclarecer lo inentendible,
aún quiere mi vista oscuridad,
para hablarle a cada sombra,
en el lenguaje de la belleza,
anatomía de la pulcra humildad,
prudencia maldita
para el que goce de su malicia,
si es que cada ser la posee,
si es que cada promesa fue error,
si es que la belleza no se puede intuir,
permitir que nuestro espacio nos devore,
nos condene bajo el último firmamento,
a ese cielo le susurramos,
más perfecto que luz infinita,
que colores inimaginables,
luna indómita,
estrellas entre marea sideral,
en nuestro ser
oscilan milenios,
erosionando la silueta
de la divina humanidad.