Silencio esquivo
Será siempre mi queja, tu mirar con los ojos cerrados… Me dices desde el valle de tus silencios, lo torpes que son mis manos acariciando glaciares derretidos en el banco del eclipse…
Mi canto es de cigarra en un campo de trigo pendiente a ser sembrado. Cauta ante el maleficio por el cual le niegas abrigo a las puertas del solsticio de invierno.
Azafrán cubriendo mis respuestas en el helado suelo de tus preguntas, rasgadas por el viento, del vientre de tu garganta… Voraz es esa guillotina aglutinando voluntades… me lo dirá la luna cuando desnude mi cuerpo, para su baño de flores que caen del almendro.
Me iré en la madrugada para ver despuntar el alba en la campiña, me iré descalza para rescatar las olas del sembrado de amapolas, antes de que perezcan estranguladas por las lianas y se les ciegue el camino de retorno al mar….
Será siempre mi queja, tu mirar con los ojos cerrados… Me dices desde el valle de tus silencios, lo torpes que son mis manos acariciando glaciares derretidos en el banco del eclipse…
Mi canto es de cigarra en un campo de trigo pendiente a ser sembrado. Cauta ante el maleficio por el cual le niegas abrigo a las puertas del solsticio de invierno.
Tocare el violín para la semilla dormida
Drenaré la tierra con mis notas
Despertaré las nubes de su letargo,
Será melodía el despertar del campo.
Y tú ¿Qué me dices de este canto?
¿Diluyes en tus oídos mi voz como bruma?
Drenaré la tierra con mis notas
Despertaré las nubes de su letargo,
Será melodía el despertar del campo.
Y tú ¿Qué me dices de este canto?
¿Diluyes en tus oídos mi voz como bruma?
Azafrán cubriendo mis respuestas en el helado suelo de tus preguntas, rasgadas por el viento, del vientre de tu garganta… Voraz es esa guillotina aglutinando voluntades… me lo dirá la luna cuando desnude mi cuerpo, para su baño de flores que caen del almendro.
La verdad que refleja el espejo,
tiene distinta forma para cada retina.
No eres tú la que equivoca su mirar.
El error es del que mira con los ojos cerrados.
tiene distinta forma para cada retina.
No eres tú la que equivoca su mirar.
El error es del que mira con los ojos cerrados.
Me iré en la madrugada para ver despuntar el alba en la campiña, me iré descalza para rescatar las olas del sembrado de amapolas, antes de que perezcan estranguladas por las lianas y se les ciegue el camino de retorno al mar….
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