ps_ita
Poeta adicto al portal
Soberbia, que nublas la visión de los hombres,
Que les haces olvidar los detalles simples,
El disfrutar del aire, del sol, de un cielo estrellado,
Transformas a los hombres en maquinas de apatía,
En cunas de egoísmo.
Pereza, triste sentimiento que robas la alegría de vivir,
Que manchas con tu sombra,
Nos haces olvidar que debemos a la vida,
Nos hace olvidar los sueños,
Nos haces escapar las metas,
Sólo para dejarnos muertos en vida,
Encerrados en la peor prisión nosotros.
Lujuria, apetito desmesurado por las cosas exóticas,
Placer que cubres de accesorios la belleza innata,
Que haces al hombre olvidar el valor de sí mismo,
Para decorarse con mentiras.
Que también permites al hombre olvidar el sentido de la unión del cuerpo,
El verdadero sentido que esta unión regala amor.
Avaricia,
Nos haces olvidar que el poseer cosas puede
Ser un medio para ayudar a otros,
Te afanas de o logrado sin importar
Que alguien sufra mirando tu gocé.
Incluso no temes usar malas artes,
Pisar gente,
Comprar sueños,
Gastar lágrimas, castigar a inocentes,
Si obtienes recompensa alguna todo vale la pena...
Gula, encegueces al hombre por un solo fin,
El deleite de la comida,
Haces al hombre robar, a empobrecer a su familía,
Condenas a la blasfemia,
A la mendicidad,
Permites que el hombre se dañe a sí mismo para lograr tus
Metas,
Destruyes el templo del hombre .su cuerpo.
Ira, apetito desmedido de venganza,
Contrario a toda razón,
Vulneras la caridad y la justicia,
Fuente de maquiavelismo, indignación, y clamor.
Que haces al hombre creer que la única forma
De relacionarse con otros es a través de la fuerza,
Que permites las guerras, la muerte de inocentes,
Que inicias las peores catástrofes humanas para vanagloriarte.
Envidia, manto que cubre la visión de las cosas,
Que impide sentir alegría por alguien más,
Que justifica los logros de los otros, como no merecidos.
Que construye estrategias para lograr tierras conquistadas
Legítimamente por otro,
Envidia que nos empobrece de amigos,
Que nos arrebata el compartir,
Y que asesina la comunión.
ESPERO estos males no habiten en sus moradas...
Que les haces olvidar los detalles simples,
El disfrutar del aire, del sol, de un cielo estrellado,
Transformas a los hombres en maquinas de apatía,
En cunas de egoísmo.
Pereza, triste sentimiento que robas la alegría de vivir,
Que manchas con tu sombra,
Nos haces olvidar que debemos a la vida,
Nos hace olvidar los sueños,
Nos haces escapar las metas,
Sólo para dejarnos muertos en vida,
Encerrados en la peor prisión nosotros.
Lujuria, apetito desmesurado por las cosas exóticas,
Placer que cubres de accesorios la belleza innata,
Que haces al hombre olvidar el valor de sí mismo,
Para decorarse con mentiras.
Que también permites al hombre olvidar el sentido de la unión del cuerpo,
El verdadero sentido que esta unión regala amor.
Avaricia,
Nos haces olvidar que el poseer cosas puede
Ser un medio para ayudar a otros,
Te afanas de o logrado sin importar
Que alguien sufra mirando tu gocé.
Incluso no temes usar malas artes,
Pisar gente,
Comprar sueños,
Gastar lágrimas, castigar a inocentes,
Si obtienes recompensa alguna todo vale la pena...
Gula, encegueces al hombre por un solo fin,
El deleite de la comida,
Haces al hombre robar, a empobrecer a su familía,
Condenas a la blasfemia,
A la mendicidad,
Permites que el hombre se dañe a sí mismo para lograr tus
Metas,
Destruyes el templo del hombre .su cuerpo.
Ira, apetito desmedido de venganza,
Contrario a toda razón,
Vulneras la caridad y la justicia,
Fuente de maquiavelismo, indignación, y clamor.
Que haces al hombre creer que la única forma
De relacionarse con otros es a través de la fuerza,
Que permites las guerras, la muerte de inocentes,
Que inicias las peores catástrofes humanas para vanagloriarte.
Envidia, manto que cubre la visión de las cosas,
Que impide sentir alegría por alguien más,
Que justifica los logros de los otros, como no merecidos.
Que construye estrategias para lograr tierras conquistadas
Legítimamente por otro,
Envidia que nos empobrece de amigos,
Que nos arrebata el compartir,
Y que asesina la comunión.
ESPERO estos males no habiten en sus moradas...