janintziczic
Poeta recién llegado
Si la filosofía avanzara tanto, si solo pudiese en base de esfuerzos de la razón poder dilucidar el hostil ámbito de las relaciones humanas, descifrar con agudos conceptos que agoten toda la realidad del misterioso universo del corazón humano. Si tan solo la medicina avanzará tan rápido y la industria farmacéutica pudiera elaborar la maravillosa capsula para el mal de amor, pero todo fue un ensueño, ensueño como el que tantas veces se elaboraba a través de las palabras, que aunque simples representaban emociones tan profundas que movían la mente, y despertaban latentes deseos, quizá dormidos, quizá solo en la espera de cualquier pretexto para flotar a la superficie y percatarme de mi frágil naturaleza femenina que agobia al espíritu, una parte en mi que es más íntima y sensible que mi propia inteligencia de la cual no me puedo deslindar tan fácilmente, ojala el deseo del rose de tus labios en los míos no me hubiera quitado el sueño, ojala no hubieras encontrado el recóndito sendero que conducía a mi corazón, y solo te hubieras quedado en la prefijada distancia de un simple visitante en mi vida, de aquellos que solo van de paso sin dejar huella, como quisiera que el silencio sepultara tantas y tantas dulces palabras que me estremecían y encendían dentro de mi millares de estrellas, ah como hubiera querido que tus brazos no me hubieran rodeado, con aquella suavidad y calidez que me hacían sentir tan cómoda. Si la niebla de los celos no hubiera aparecido, mala señal de que te habías colado en lugares inciertos y despoblados de mi alma. Olvidarte, si fuera tan fácil, aunque no me lo creas yo también lo deseo, pero si quieres la verdad, misma que desde un principio tu no pudiste respetar, la verdad es que, aunque yo no lo quiera tendrás tu lugar en mi recuerdo, aunque con el tiempo cicatrice y no duela, tu imagen seguirá latiendo.