Anna Politkóvskaya
Poeta fiel al portal
Las pulgas y las ratas negras siempre están
y aunque aparentan dormidas
o follando o a sus cosas y negocios
solo esperan el momento propicio
Un río furioso me liberó por azar
del muro que me esclavizaba
desde entonces soy una privilegiada piedra
que ha tropezado dos veces con el mismo pie
Desesperada buscándolo estoy
para un tercer encontronazo épico
que me parta en mil pedazos
Una vez muerta -seguramente de risa
porque las piedras no podemos morir-
se despejará la senda a un breve encuentro
con la señora de la carcajada permanente
y de las cuencas vacías
Es mi deseo firmar un acuerdo con ella
en el que yo sea el momento propicio
de millones de pulgas
cabalgando a lomos de ratas negras
sobre un mundo que ha perdido la belleza.
y aunque aparentan dormidas
o follando o a sus cosas y negocios
solo esperan el momento propicio
Un río furioso me liberó por azar
del muro que me esclavizaba
desde entonces soy una privilegiada piedra
que ha tropezado dos veces con el mismo pie
Desesperada buscándolo estoy
para un tercer encontronazo épico
que me parta en mil pedazos
Una vez muerta -seguramente de risa
porque las piedras no podemos morir-
se despejará la senda a un breve encuentro
con la señora de la carcajada permanente
y de las cuencas vacías
Es mi deseo firmar un acuerdo con ella
en el que yo sea el momento propicio
de millones de pulgas
cabalgando a lomos de ratas negras
sobre un mundo que ha perdido la belleza.
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