IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
No vemos detrás del velo,
no vislumbramos
lo que esconden las mentiras,
ni nos preocupamos
por comparar verdades,
ni le preguntamos al día
por qué sus vientos
nos persiguen en las noches,
no cuestionamos la muerte,
porque su tiempo nos silencia
hasta que envejece nuestro espíritu,
y su cansancio acompaña al cuerpo,
y su sentir nos arrebata toda ilusión,
porque cuando la marea no fluya,
los milagros no han de rescatarnos,
porque cuando la huida no escuche,
los senderos serán fosas profundas,
porque cuando el cuerpo no tenga espacio,
dormiremos en los laureles del pasado,
y seremos eternos,
seremos consuelo de desgracias,
entre una miseria
que promulga la finitud,
nuestro reflejo se verá atenuado
por el colapso de toda mañana,
de todo frágil comienzo.
no vislumbramos
lo que esconden las mentiras,
ni nos preocupamos
por comparar verdades,
ni le preguntamos al día
por qué sus vientos
nos persiguen en las noches,
no cuestionamos la muerte,
porque su tiempo nos silencia
hasta que envejece nuestro espíritu,
y su cansancio acompaña al cuerpo,
y su sentir nos arrebata toda ilusión,
porque cuando la marea no fluya,
los milagros no han de rescatarnos,
porque cuando la huida no escuche,
los senderos serán fosas profundas,
porque cuando el cuerpo no tenga espacio,
dormiremos en los laureles del pasado,
y seremos eternos,
seremos consuelo de desgracias,
entre una miseria
que promulga la finitud,
nuestro reflejo se verá atenuado
por el colapso de toda mañana,
de todo frágil comienzo.