IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
En los precipicios más vertiginosos,
se balancea la idea más peligrosa,
entre situaciones azarosas,
el azar muta,
para volverse certeza mortífera,
caminan los ciegos,
escuchando a un cielo mentirles,
escuchan,
como las montañas afirman huecos profundos,
como las nubes niegan tristezas ascendentes,
como los suelos aseguran,
las penumbras materializadas
de almas que no alcanzaron a vivir,
y desde la mentira,
se alza una pregunta aún mas incomoda,
¿cuántos seres alcanzan
el privilegio de no sentirse muertos?,
su infelicidad marca
sus innegables caídas.
se balancea la idea más peligrosa,
entre situaciones azarosas,
el azar muta,
para volverse certeza mortífera,
caminan los ciegos,
escuchando a un cielo mentirles,
escuchan,
como las montañas afirman huecos profundos,
como las nubes niegan tristezas ascendentes,
como los suelos aseguran,
las penumbras materializadas
de almas que no alcanzaron a vivir,
y desde la mentira,
se alza una pregunta aún mas incomoda,
¿cuántos seres alcanzan
el privilegio de no sentirse muertos?,
su infelicidad marca
sus innegables caídas.