
SEQUITO DE VELADURAS
¿Quedarán los jaspes rosas que desgasté
sobre los blandos jardines de antiguos sueños?.
¡Y si eclosionan los embriones voluptuosos!
Entonces,
podré pedir hilos de sinuosa memoria
ordenando inciensos en fuego derramado
pues pasarán peristilos de sed hambrienta,
pidiendo aromas a los dioses globulosos.
¡Muera la musa!
El escriba desfallece,
el pintor nunca se muere
sólo se aleja del poco
hacia un navío del todo.
¡Vive la musa!
Y siempre,
abatir el flexible color de silencio
hacia la verdad del cántico ilusionado
sintiendo cópula entre penumbras de séquitos
para repartirse en las livianas profecias.
Es libacion y temor, cráteras de mar
forjando gestos de profecía suprema
entre hirsutas refulgencias de veladuras
para entender los ópalos puros de Leda.
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(luzyabsenta)
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