Maroc
Alberto
El odio y el rencor ciego se curan con la verdad
porque les atemoriza lo que no pueden entender,
una mañana de sol prístino acabaremos
la batalla
y él sigue
como Anubis
con las puertas sin abrir
al hacer daño a las personas o las criaturas
en ese temor que les lleva al cieno de las colillas,
no hay pausa
en la carrera loca partiendo el devenir del futuro
que abre todos los poemas;
fuego al telúrico que dibuja
el acontecimiento,
inspiración en la noria al misticismo imparable
del vuelo bajo de las golondrinas mientras viene el frescor de la tormenta; árbol tres y lluvia.
Y qué decir de ella, quizá un resquemor de manzanas sobre un lienzo de pincel,
quién sabe si ganamos al matón,
podríamos utilizar una cita: “polvo eres y en polvo te convertirás”.
porque les atemoriza lo que no pueden entender,
una mañana de sol prístino acabaremos
la batalla
y él sigue
como Anubis
con las puertas sin abrir
al hacer daño a las personas o las criaturas
en ese temor que les lleva al cieno de las colillas,
no hay pausa
en la carrera loca partiendo el devenir del futuro
que abre todos los poemas;
fuego al telúrico que dibuja
el acontecimiento,
inspiración en la noria al misticismo imparable
del vuelo bajo de las golondrinas mientras viene el frescor de la tormenta; árbol tres y lluvia.
Y qué decir de ella, quizá un resquemor de manzanas sobre un lienzo de pincel,
quién sabe si ganamos al matón,
podríamos utilizar una cita: “polvo eres y en polvo te convertirás”.