Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Sus pasos se sienten en el rincón oscuro,
ave rapaz, sin rostro, sin peso,
su presencia es ligera vibración en el aire quieto.
Trasciende los sentidos
y la niebla es el manto
cubriendo su sombra,
una voz ronca horroriza a los que
nunca la han oído hablar.
En la oscuridad oímos a la lluvia
precipitarse con un crepitar inclemente,
estéril eco del desorden,
cae y cae sin saberse el porqué y se quiere huir,
pero es mejor quedarse quieto...
ha llegado la señora del silencio.
ave rapaz, sin rostro, sin peso,
su presencia es ligera vibración en el aire quieto.
Trasciende los sentidos
y la niebla es el manto
cubriendo su sombra,
una voz ronca horroriza a los que
nunca la han oído hablar.
En la oscuridad oímos a la lluvia
precipitarse con un crepitar inclemente,
estéril eco del desorden,
cae y cae sin saberse el porqué y se quiere huir,
pero es mejor quedarse quieto...
ha llegado la señora del silencio.
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