Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Qué fácil fue quitarle la cabeza con un hacha!
Un solo golpe en el cuello,
dos usaste para matarla.
Tres diste para saciar tu hambre de sangre
que por el pedazo de cuerpo emanara.
Cuatro fueron para arrancarla.
Con cinco supiste que le dolió la carga
y seis lo que vomitaste
cuando supiste
que te amaba.
Un solo golpe en el cuello,
dos usaste para matarla.
Tres diste para saciar tu hambre de sangre
que por el pedazo de cuerpo emanara.
Cuatro fueron para arrancarla.
Con cinco supiste que le dolió la carga
y seis lo que vomitaste
cuando supiste
que te amaba.