IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Y la flor será alimento,
y sus días perseverante eternidad,
y las estrellas serán vista de cuento,
entre espacio contenedor,
y la codicia será tormento,
para el que la recuerde entre futuros,
y la inmundicia será lamento,
de oscuro gemir,
de voraz ansiedad,
y la edad será para el que quiera,
sabiduría o razones,
sentimientos que nos empujan
a respirar entre los labios de la muerte,
y la existencia se reduce,
a presenciar los segundos,
tan transparentes
en las hojas de la historia nueva,
de la vieja herida,
la existencia luchará contra su finitud,
pero nadie podrá
dar por terminada esta guerra,
quizás todo sea un bucle interminable
de sangre, ceniza, y viento,
quizás todo se vuelva oscuro,
en la ceguera de la firme adversidad,
en la seguridad del tiempo
habita todo corazón,
con su voluntad de sanar,
una vez más,
aunque la cura más efectiva sea morir.
y sus días perseverante eternidad,
y las estrellas serán vista de cuento,
entre espacio contenedor,
y la codicia será tormento,
para el que la recuerde entre futuros,
y la inmundicia será lamento,
de oscuro gemir,
de voraz ansiedad,
y la edad será para el que quiera,
sabiduría o razones,
sentimientos que nos empujan
a respirar entre los labios de la muerte,
y la existencia se reduce,
a presenciar los segundos,
tan transparentes
en las hojas de la historia nueva,
de la vieja herida,
la existencia luchará contra su finitud,
pero nadie podrá
dar por terminada esta guerra,
quizás todo sea un bucle interminable
de sangre, ceniza, y viento,
quizás todo se vuelva oscuro,
en la ceguera de la firme adversidad,
en la seguridad del tiempo
habita todo corazón,
con su voluntad de sanar,
una vez más,
aunque la cura más efectiva sea morir.