En ocasiones me amanece con la mirada perdida en la pared de enfrente, con las ideas en tropel a todo lo que dan dentro de mi mente, queriendo explicar lo obvio.
Sin embargo no existe tal. Lo que hoy parece cien por ciento normal mañana será reprobado. Lo que hoy es tabú espiritual, mañana será, como dijo León Uris en Éxodo: papel para envolver pescado.
La noticia nacional, los accidentes de último momento, todo lo que va y viene con el viento.
El mundo es de los audaces... ¿y quien califica a quienes con ese termino?... ¿Quién es poseedor de la verdad e impera sobre los destinos ajenos?.
Por mucho que se hable de libertad, ésta es resguardada en el baúl de los secretos subordinada a la economía de unos cuantos.
Hoy que tengo la libertad de pensar, tomaré un café más, estiraré las piernas y dejaré mi mente volar hacia donde reside toda verdad.
Aunque gaste más neuronas de las que poseo, y se me sobregire el cerebro, daré con la respuesta que me tiene inquieto:
¿Dónde está la verdad... donde el acierto?
Sin embargo no existe tal. Lo que hoy parece cien por ciento normal mañana será reprobado. Lo que hoy es tabú espiritual, mañana será, como dijo León Uris en Éxodo: papel para envolver pescado.
La noticia nacional, los accidentes de último momento, todo lo que va y viene con el viento.
El mundo es de los audaces... ¿y quien califica a quienes con ese termino?... ¿Quién es poseedor de la verdad e impera sobre los destinos ajenos?.
Por mucho que se hable de libertad, ésta es resguardada en el baúl de los secretos subordinada a la economía de unos cuantos.
Hoy que tengo la libertad de pensar, tomaré un café más, estiraré las piernas y dejaré mi mente volar hacia donde reside toda verdad.
Aunque gaste más neuronas de las que poseo, y se me sobregire el cerebro, daré con la respuesta que me tiene inquieto:
¿Dónde está la verdad... donde el acierto?