Zaira Meza
Poeta recién llegado
Acostada en la sombra que cubre la tristeza
recito con lagrimas secas lo que esconde mi voz,
hay tanta belleza en la oscuridad de mi mente
que sin pedirlo embelesa con un lamento el dolor.
Siento desgarrar por dentro las paredes de la cordura
aminorando los gritos para que no sean escuchados,
toco el palpitar de la demencia para apaciguar con un suplicio
el arrebato de mi esencia y que no se pierda en el olvido.
Estancada en las arenas veo pasar el tiempo
ver como se opaca mi reflejo, ya no sonríe, ya no llora,
solo el contorno es trazado por el pincel de lo absurdo
la asfixia controla mis sentimientos llenándolos de mentiras
mientras son esclavizados en la mazmorra de la inseguridad.
Con las uñas trazo los bordes de lo que callo
intento arrancar las murallas de mi prisión
donde son bloqueados los gritos de mi alma
encerrados en letras vacías y sin corazón.
Por: Zaira Meza