Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy duermo satisfecho en una cama,
como y bebo satisfecho con amigos,
recorro satisfecho
kilómetros hasta el trabajo,
llamo satisfecho
a la puerta de mi casa cuando vuelvo;
me doy por satisfecho con mi vida;
me miro satisfecho
en el espejo del pasillo y pienso,
enormemente satisfecho,
lo satisfecho
que debió quedarse Dios cuando me hizo,
de un montón de barro insatisfecho,
de esa huella sólo de la lluvia,
el único calzado que aún no existe
y que se adhiere satisfecho
al pie derecho,
o al izquierdo, da lo mismo,
ambos satisfechos
de ser la avanzadilla de la guerra,
profundamente insatisfecho.