Sangrado
No existimos el uno para el otro,
y sin embargo todo tiene su concierto,
su razón de ser,
su pequeñez,
su grandeza.
Te quiero porque sí,
porque no puedo no quererte,
poblada está mi mente de pasado y presente convergiendo al unísono,
con el brío del galope de un pura sangre salvaje
que se ha acercado a mi para que le de de beber.
El techo blanco e inmaculado está cada vez más cerca,
si estiro el brazo toco el cielo
y si reviento en pedazos
ya nadie me podrá conocer.
Porque allá a donde yo voy no existe la hipocresía,
que es mejor dejarla en manos de extranjeros idiotas
que se mofan del humor y de la risa.
Amargados.
Tristes ellos.
No me dan pena.
Los echaba a los perros.
Psycho
No existimos el uno para el otro,
y sin embargo todo tiene su concierto,
su razón de ser,
su pequeñez,
su grandeza.
Te quiero porque sí,
porque no puedo no quererte,
poblada está mi mente de pasado y presente convergiendo al unísono,
con el brío del galope de un pura sangre salvaje
que se ha acercado a mi para que le de de beber.
El techo blanco e inmaculado está cada vez más cerca,
si estiro el brazo toco el cielo
y si reviento en pedazos
ya nadie me podrá conocer.
Porque allá a donde yo voy no existe la hipocresía,
que es mejor dejarla en manos de extranjeros idiotas
que se mofan del humor y de la risa.
Amargados.
Tristes ellos.
No me dan pena.
Los echaba a los perros.
Psycho