ExCelsouroboros
Estado mental: alien.
¿Cuántas veces habré muerto ya?
Probablemente, mi gato sea el único que logre entenderme esta noche, pues creo haber perdido más vidas de las que este presume.
...
Creo que debería dejar de buscarle las cinco patas al gato como un psicópata, dando su alegato antes de una sentencia oculto entre las sombras, custodiando los sueños sin conciliar de dormidos y despiertos.
...
Llevo tiempo dando saltos de fe dentro de esta caja a la cual alguna vez llamé hogar, esperando que alguien se decida por mirar si aquí hay gato encerrado para escapar antes de que mi mala suerte les haga llevarme al agua.
-Interludio-
Pobre gato techero... todos te echaron, y nadie de menos.
Fuiste tras ella para descubrir que no eras el único reclamando su amor en aquel culto de medianoche donde los celos te mataban y amamantaban como al cachorro más débil de la camada.
Sus ronroneos y maullidos te engatusaron.
Siento decirte que solo te usaron.
Las mismas garras que arañaban tu espalda esta vez cortaron tan profundamente que ahora te desangras pensando en las vidas que te faltan y en las muertes que te quedan.
Probablemente, mi gato sea el único que logre entenderme esta noche, pues creo haber perdido más vidas de las que este presume.
...
Creo que debería dejar de buscarle las cinco patas al gato como un psicópata, dando su alegato antes de una sentencia oculto entre las sombras, custodiando los sueños sin conciliar de dormidos y despiertos.
...
Llevo tiempo dando saltos de fe dentro de esta caja a la cual alguna vez llamé hogar, esperando que alguien se decida por mirar si aquí hay gato encerrado para escapar antes de que mi mala suerte les haga llevarme al agua.
-Interludio-
Pobre gato techero... todos te echaron, y nadie de menos.
Fuiste tras ella para descubrir que no eras el único reclamando su amor en aquel culto de medianoche donde los celos te mataban y amamantaban como al cachorro más débil de la camada.
Sus ronroneos y maullidos te engatusaron.
Siento decirte que solo te usaron.
Las mismas garras que arañaban tu espalda esta vez cortaron tan profundamente que ahora te desangras pensando en las vidas que te faltan y en las muertes que te quedan.
Archivos adjuntos
Última edición: