Martín Renán
Poeta adicto al portal
Si me enfermo,
me detengo a mirarme
en la rehaz, y estoy vivo;
si puedo, avanzo y vuelvo
otra vez
en señal de vida, de corazón libre.
Por siempre dormir,
soñar,
y las estrellas desaparecen,
no mienten;
luego, huir y ser fugitivo.
Amanecer solo,
y porque me odio un poco.
Entonces,
el dolor no me espanta.
No soy fuerte,
me escucho, me grito;
si puedo estar conmigo
mañana,
voy a rezar.
Y nada de súplicas,
de culpas
¿No merezco dolerme, por lo qué más amo?
Y porque me prohíbo no llorar
todo está bien.
me detengo a mirarme
en la rehaz, y estoy vivo;
si puedo, avanzo y vuelvo
otra vez
en señal de vida, de corazón libre.
Por siempre dormir,
soñar,
y las estrellas desaparecen,
no mienten;
luego, huir y ser fugitivo.
Amanecer solo,
y porque me odio un poco.
Entonces,
el dolor no me espanta.
No soy fuerte,
me escucho, me grito;
si puedo estar conmigo
mañana,
voy a rezar.
Y nada de súplicas,
de culpas
¿No merezco dolerme, por lo qué más amo?
Y porque me prohíbo no llorar
todo está bien.