jorge bonanno
Poeta fiel al portal
RUTINA MENTAL
Sale el Sol y un nuevo día
y la inefable rutina
va despertando las almas
que despiertas, van dormidas
y al salir a la calle
la ropa es sólo una excusa,
cada una va vestida
cual satinada burbuja
y en cada pequeño mundo
se va cargando el programa
que le permite vivir
el día de la semana.
Así, se va armando el robot
y se barniza la mente,
nadie ahora mira al cielo
y se evapora la gente;
ya no hay lugar a preguntas,
no hay replanteos tampoco
ya nada se pone en duda,
lo que está, ya está y no es poco.
Es la maldita rutina
que antiguos hombres crearon
y con un par de mentiras
fácilmente se adaptaron.
Tos corren, nadie ve
que es sólo un ciclo mental;
si pudieran detenerse
y en un segundo, pensar
podrían ver asombrados
que por correr, nadie va
y todos los círculos mueren
si se deja de girar.
Sale el Sol y un nuevo día
y la inefable rutina
va despertando las almas
que despiertas, van dormidas
y al salir a la calle
la ropa es sólo una excusa,
cada una va vestida
cual satinada burbuja
y en cada pequeño mundo
se va cargando el programa
que le permite vivir
el día de la semana.
Así, se va armando el robot
y se barniza la mente,
nadie ahora mira al cielo
y se evapora la gente;
ya no hay lugar a preguntas,
no hay replanteos tampoco
ya nada se pone en duda,
lo que está, ya está y no es poco.
Es la maldita rutina
que antiguos hombres crearon
y con un par de mentiras
fácilmente se adaptaron.
Tos corren, nadie ve
que es sólo un ciclo mental;
si pudieran detenerse
y en un segundo, pensar
podrían ver asombrados
que por correr, nadie va
y todos los círculos mueren
si se deja de girar.