vronte
Poeta infiel al portal
Rugidos
Cuando la vi muerta
Las vestimentas negras parecían tan triviales
Imposible que un duelo se viva afuera
Cuando lo que desgarra la entrañas… imposible de plasmar en tela
Solo el silencio de impotencia debe permear nuestra presencia
En el momento que yace estática
Comprendí que el paraíso se había marchado
Como si la edad de mi inocencia
Súbitamente hubiese culminado
Y el amanecer se marchó, gestando noche eterna que silencia.
Su cuerpo ahora es frío e inflexible
Y sus ojos ya no brillan
Cuando si lo hacían, era algo indescriptible
Hoy solo una cáscara grosera y seca
Se va despedazando bajo un jardín de yerba inauténtica.
Mis condolencias más sentidas
Junto a rosas blancas y lágrimas decididas
Unas palabras en honor a lo vivido
Luego un adiós sin rencor y sin olvido
Siempre el perdón es el remedio ante todo el sinsentido.
AL otro día es un despertador que suena fuerte en la mañana
Aparece el sol, imponente junto a mi ventana
Mi perrita salta a la cama, efusiva y blanca en lana
Es pura vida y alegría, mi amor la protege y la acicala
Y así entregar a quien recibe y es sagrada
Los diamantes y rubíes siempre para quien es limpia y clara.
Cuando la vi muerta
Las vestimentas negras parecían tan triviales
Imposible que un duelo se viva afuera
Cuando lo que desgarra la entrañas… imposible de plasmar en tela
Solo el silencio de impotencia debe permear nuestra presencia
En el momento que yace estática
Comprendí que el paraíso se había marchado
Como si la edad de mi inocencia
Súbitamente hubiese culminado
Y el amanecer se marchó, gestando noche eterna que silencia.
Su cuerpo ahora es frío e inflexible
Y sus ojos ya no brillan
Cuando si lo hacían, era algo indescriptible
Hoy solo una cáscara grosera y seca
Se va despedazando bajo un jardín de yerba inauténtica.
Mis condolencias más sentidas
Junto a rosas blancas y lágrimas decididas
Unas palabras en honor a lo vivido
Luego un adiós sin rencor y sin olvido
Siempre el perdón es el remedio ante todo el sinsentido.
AL otro día es un despertador que suena fuerte en la mañana
Aparece el sol, imponente junto a mi ventana
Mi perrita salta a la cama, efusiva y blanca en lana
Es pura vida y alegría, mi amor la protege y la acicala
Y así entregar a quien recibe y es sagrada
Los diamantes y rubíes siempre para quien es limpia y clara.