Rubicón de sombras
Acepto que no acepto
el peso de este Rubicón,
las pérdidas que golpean
como olas negras
sobre un cuerpo exhausto.
La vejez se planta con todas las de la ley,
su paso es duro, trágico, implacable,
y el tiempo me mira
con la guillotina invisible
lista para cortar cada instante.
Lloro y quemo la piel,
las lágrimas son fuego de coraje,
no de placer,
un duelo que atraviesa músculos y huesos,
y me recuerda que vivir es resistir.
Cada respiro es heroico,
cada mirada al momento
es un acto de valentía
que arrastra la agonía consigo,
y sin embargo sigo aquí,
casi erguida entre escombros,
intentando reconstruir lo destruido
con manos cansadas.
Poner buena cara al tiempo
es un consuelo falso,
una frase hecha
que no alcanza a tocar
la verdadera densidad de la vida
ni la sombra que se cierne
sobre quienes amamos.
Y aun así respiro,
porque existir todavía
es un acto de rebeldía
contra la certeza del final,
y cada lágrima, cada temblor,
es un hilo de luz
que se niega a desaparecer.
24/08/2025
©Dikia
Acepto que no acepto
el peso de este Rubicón,
las pérdidas que golpean
como olas negras
sobre un cuerpo exhausto.
La vejez se planta con todas las de la ley,
su paso es duro, trágico, implacable,
y el tiempo me mira
con la guillotina invisible
lista para cortar cada instante.
Lloro y quemo la piel,
las lágrimas son fuego de coraje,
no de placer,
un duelo que atraviesa músculos y huesos,
y me recuerda que vivir es resistir.
Cada respiro es heroico,
cada mirada al momento
es un acto de valentía
que arrastra la agonía consigo,
y sin embargo sigo aquí,
casi erguida entre escombros,
intentando reconstruir lo destruido
con manos cansadas.
Poner buena cara al tiempo
es un consuelo falso,
una frase hecha
que no alcanza a tocar
la verdadera densidad de la vida
ni la sombra que se cierne
sobre quienes amamos.
Y aun así respiro,
porque existir todavía
es un acto de rebeldía
contra la certeza del final,
y cada lágrima, cada temblor,
es un hilo de luz
que se niega a desaparecer.
24/08/2025
©Dikia