danie
solo un pensamiento...
Cuando los rostros se postran
ante los pies del perchero
como sobretodos deslucidos por lo viejo,
Y quedan las sonrisas agrietadas en los espejos,
alguna estampa trémula del rouge febril
que celdas que encarcelan la consciencia,
el peso de todas las ciudades enteras
Marchita y escueta rosa del fantasma
las danzas miocárdicas
de los latidos de los cuerpos,
de la alcoba y su tropel de heraldos astros
los sueños con candados de acero,
con cerrojos eternos,
con puertas y ventanas revestidas de cemento…
pero hace mucho que perdieron la llave
en las brumas de un imposible
ante los pies del perchero
del recuerdo
quedando así el perchero vacío,
sin vida, sin sueños…
sin vida, sin sueños…
alguna estampa trémula del rouge febril
de lo que fue un beso
ya borroneado por la lluvia,
el frío de los huesos,
la soledad y su confín de silencios.ya borroneado por la lluvia,
el frío de los huesos,
Y las formas se desmoronan
como ruinas del museo de nuestra presencia, y las horas no son más
el remordimiento,
que una vez poblaron el cielo,
las mil y una noches
de la luna velando nuestro tiempo.las mil y una noches
Marchita y escueta rosa del fantasma
de nuestra existencia.
¡Ay!
Se descompone las partituras, las danzas miocárdicas
de los latidos de los cuerpos,
de la alcoba y su tropel de heraldos astros
del frontal siniestro,
y la memoria no es más que otro semblante de piedra, de calcita, de la arena del desierto…
¡Ay!
Se buscan entre sí los nómades deseos, los sueños con candados de acero,
con cerrojos eternos,
con puertas y ventanas revestidas de cemento…
Se buscan entre sí,
en las brumas de un imposible
reencuentro.