Cris Ryan
herida viviente del sino
Para caer enamorados
basta justo un segundo
para desenamorarse
ni yendo al fin del mundo.
Tengo un firmamento de rosales:
cómo olvidar los destellos
la luz divina de tus ojos;
la humedad dulzona
de tus besos;
tantas lágrimas como lluvia
salpicando nuestros cuerpos
cuando nos entregábamos
una y otra vez con denuedo.
Todo lo aprendimos
entramos en nuestros secretos
inventamos un idioma de amor.
—Una realidad insuficiente—
frágiles promesas
no hacen la gloria.
Para caer enamorados
basta justo un segundo
para desenamorarse
ni yendo al fin del mundo.
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