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ALUCARD
Entre la vida y la muerte
Se reparte mi corazón
Entre las sombras del este
Me desangro de pasión.
Soy príncipe de las tinieblas
Hijo único de Samael
El castillo es mi corona
Y los avernos mi escabel.
Expulsado de la tumba
A la más cruel soledad
Toco el violín para olvidar
Lo amargo de la oscuridad.
Una vez amé y fui amado
Tras estos muros de piedra
Donde ahora la tristeza
Crece densa como la hiedra.
Cogía vírgenes para ella
Jóvenes en carne y salud
La bañaba con su sangre
Procurándola juventud.
La tejí un lecho de rosas
En un féretro ancestral
Di a beber de mis muñecas
A su belleza sin igual.
Reptaba hasta su sepulcro
Para verla despertar
Por la gracia de sus ojos
Me dejaría de nuevo matar.
Lavaba bajo la luna
Su blanco cuerpo de mujer
Su sola visión desnuda
Sedujo al mismo Lucifer.
Descendió hasta ultratumba
Para encontrarse con Plutón
Sucumbió ante sus encantos
Y le entregó su corazón.
No sirvió que la llorara
Ella no va a volver jamás
Me resigno a ya no verla
Y no tenerla nunca más.
El Señor de los Vampiros
Retorciéndose de dolor
No morirá por la estaca
Su verdugo será el amor.
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Lay your hand along that hollow in the bed; some one did lie there, so sure as you did not; the place is still warm.
- "Carmilla" J. Sheridan LeFanu
ALUCARD
Entre la vida y la muerte
Se reparte mi corazón
Entre las sombras del este
Me desangro de pasión.
Soy príncipe de las tinieblas
Hijo único de Samael
El castillo es mi corona
Y los avernos mi escabel.
Expulsado de la tumba
A la más cruel soledad
Toco el violín para olvidar
Lo amargo de la oscuridad.
Una vez amé y fui amado
Tras estos muros de piedra
Donde ahora la tristeza
Crece densa como la hiedra.
Cogía vírgenes para ella
Jóvenes en carne y salud
La bañaba con su sangre
Procurándola juventud.
La tejí un lecho de rosas
En un féretro ancestral
Di a beber de mis muñecas
A su belleza sin igual.
Reptaba hasta su sepulcro
Para verla despertar
Por la gracia de sus ojos
Me dejaría de nuevo matar.
Lavaba bajo la luna
Su blanco cuerpo de mujer
Su sola visión desnuda
Sedujo al mismo Lucifer.
Descendió hasta ultratumba
Para encontrarse con Plutón
Sucumbió ante sus encantos
Y le entregó su corazón.
No sirvió que la llorara
Ella no va a volver jamás
Me resigno a ya no verla
Y no tenerla nunca más.
El Señor de los Vampiros
Retorciéndose de dolor
No morirá por la estaca
Su verdugo será el amor.