poetakabik
Poeta veterano en el portal
Se me quedó tu recuerdo
viviendo entre mis paredes,
como un perfume apagado
que ni se va ni regresa.
La casa guarda tus pasos,
tu risa flota en la mesa,
y el aire mueve las cosas
igual que cuando estuvieras.
Te fuiste como se apagan
las últimas hojas secas,
sin ruido, casi en silencio,
como se apaga una estrella.
Yo te miraba marcharte
con el alma entre las manos,
sabiendo que retenías
lo que ya no era del brazo.
Quise llamarte… y mi voz
se me quebró en la garganta;
hay despedidas que nacen
para quedarse calladas.
Desde entonces cada tarde
tiene tu sombra más larga,
y el sol, cuando se derrama,
me duele como una llaga.
No te culpo ni me culpo,
fue la vida —siempre extraña—
la que desata los nudos
que el corazón amarraba.
Pero a veces, cuando el viento
cruza la noche en mi cara,
siento tu nombre temblando
como una luz que no acaba.
Y comprendo que el amor
no muere cuando se aleja:
se vuelve sangre callada,
se vuelve herida y memoria.
Te perdí… sí, te he perdido,
mas no te borra la ausencia:
quien amó como yo he amado
ama por siempre en la niebla.
viviendo entre mis paredes,
como un perfume apagado
que ni se va ni regresa.
La casa guarda tus pasos,
tu risa flota en la mesa,
y el aire mueve las cosas
igual que cuando estuvieras.
Te fuiste como se apagan
las últimas hojas secas,
sin ruido, casi en silencio,
como se apaga una estrella.
Yo te miraba marcharte
con el alma entre las manos,
sabiendo que retenías
lo que ya no era del brazo.
Quise llamarte… y mi voz
se me quebró en la garganta;
hay despedidas que nacen
para quedarse calladas.
Desde entonces cada tarde
tiene tu sombra más larga,
y el sol, cuando se derrama,
me duele como una llaga.
No te culpo ni me culpo,
fue la vida —siempre extraña—
la que desata los nudos
que el corazón amarraba.
Pero a veces, cuando el viento
cruza la noche en mi cara,
siento tu nombre temblando
como una luz que no acaba.
Y comprendo que el amor
no muere cuando se aleja:
se vuelve sangre callada,
se vuelve herida y memoria.
Te perdí… sí, te he perdido,
mas no te borra la ausencia:
quien amó como yo he amado
ama por siempre en la niebla.