Susana del Rosal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Roberto se ha marchado
dando saltitos
a cantarle a la luna
su croar bonito,
y el tun, tun, de la lluvia
sobre su espalda
le pone reflejitos
verde esmeralda.
¡Cómo grita Roberto
su serenata!
el disco de la luna
le llega al alma.
Está todo empapado
mi pobre amigo
porque ha dejado en casa
calor y abrigo,
y por no hacerme caso
y venirse pronto
se ha quedado el sapito
por siempre ronco.
¡Ah, sapo enamorado,
porfiado y tonto!
dando saltitos
a cantarle a la luna
su croar bonito,
y el tun, tun, de la lluvia
sobre su espalda
le pone reflejitos
verde esmeralda.
¡Cómo grita Roberto
su serenata!
el disco de la luna
le llega al alma.
Está todo empapado
mi pobre amigo
porque ha dejado en casa
calor y abrigo,
y por no hacerme caso
y venirse pronto
se ha quedado el sapito
por siempre ronco.
¡Ah, sapo enamorado,
porfiado y tonto!