Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Escucho voces que sé imaginarias,
que destellan y develan
nefastas ráfagas del ritualismo,
que convocados con volutas
cegadoras ante lápidas gastadas,
intentan destruir cualquier forma
de vida suprimiendo bellos emblemas,
e intentaban desvanecer los mejores
proyectos.
Y como fantasmas del sufrimiento
volverían papel picado un poema.
Se ensañaban con nuestro amor puro,
nos agraviaban con el perturbador
despecho que daña.
Y aunque fuertemente amarrado,
rompí cadenas,
había decidido que debía rehacer tu forma
humana: estaba seguro y quité la puerta
de foques impredecibles y la dejé clausurada...
que destellan y develan
nefastas ráfagas del ritualismo,
que convocados con volutas
cegadoras ante lápidas gastadas,
intentan destruir cualquier forma
de vida suprimiendo bellos emblemas,
e intentaban desvanecer los mejores
proyectos.
Y como fantasmas del sufrimiento
volverían papel picado un poema.
Se ensañaban con nuestro amor puro,
nos agraviaban con el perturbador
despecho que daña.
Y aunque fuertemente amarrado,
rompí cadenas,
había decidido que debía rehacer tu forma
humana: estaba seguro y quité la puerta
de foques impredecibles y la dejé clausurada...