Jorge Buckingham
Poeta recién llegado
Apago la luz y me enredo en el tiempo,
en una filosófica noche de hadas,
en otras pupilas de águila.
Ahora la calma se acuesta a mi lado,
y las sábanas calculan la dicha
que se revuelve en besos celestes,
como soles de oro,
como lunas de plata.
Ahora es el espejo de todas
las almas que respiran amor.
Ahora es puente de susurros floridos
y juegos iluminados
que sintonizan los sueños.
Es momento de silenciar los espacios,
es el misterio quien no quiere testigos.
Para amar no existen caminos:
es siempre la vida la que responde.
en una filosófica noche de hadas,
en otras pupilas de águila.
Ahora la calma se acuesta a mi lado,
y las sábanas calculan la dicha
que se revuelve en besos celestes,
como soles de oro,
como lunas de plata.
Ahora es el espejo de todas
las almas que respiran amor.
Ahora es puente de susurros floridos
y juegos iluminados
que sintonizan los sueños.
Es momento de silenciar los espacios,
es el misterio quien no quiere testigos.
Para amar no existen caminos:
es siempre la vida la que responde.
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