Enaguas paridoras de nardos y azucenas
Con jirones al viento de amores desflorados
De tanto predecir presagian vendavales
Sudarios de lamentos quejidos y horas muertas.
Verdean sus carmines de tantas hipotecas
Deshojando los cardos que ocultan la vereda
Los llantos desde el cielo irrigan sus querellas
Con tanto que profundo quedó para bosquejos.
Embates impacientes desgarran sus recuerdos
Ortigas vengadoras combaten tanto entuerto
Abonan los querubes simientes de consuelos
Renacen del destajo las viejas pretensiones.
Inquiere incrimina deshace viejas treguas
Se despoja de toda migaja y toma vuelo
Ensanchando sus mares quema al sol su despecho
Y resurge y reinventa entre flores su ensueño.
Con jirones al viento de amores desflorados
De tanto predecir presagian vendavales
Sudarios de lamentos quejidos y horas muertas.
Verdean sus carmines de tantas hipotecas
Deshojando los cardos que ocultan la vereda
Los llantos desde el cielo irrigan sus querellas
Con tanto que profundo quedó para bosquejos.
Embates impacientes desgarran sus recuerdos
Ortigas vengadoras combaten tanto entuerto
Abonan los querubes simientes de consuelos
Renacen del destajo las viejas pretensiones.
Inquiere incrimina deshace viejas treguas
Se despoja de toda migaja y toma vuelo
Ensanchando sus mares quema al sol su despecho
Y resurge y reinventa entre flores su ensueño.